Una afta en la amígdala es una llaga pequeña, generalmente redonda u ovalada, con un centro blanco o gris y un borde rojo. La mayoría son inofensivas y se curan solas en 1 a 2 semanas. Puedes aliviar el dolor con enjuagues de agua con sal, hielo picado, miel o un gel anestésico de venta libre, y evitando los alimentos que causan escozor. Consulta a un médico o dentista si la llaga dura más de 2 semanas, tienes fiebre o tienes problemas graves para tragar o respirar.
¿Es una afta o otra cosa?
Las aftas, también llamadas úlceras aftosas, son llagas superficiales y dolorosas en el revestimiento blando de la boca. Las amígdalas son las dos almohadillas redondeadas en la parte posterior de la garganta. Una afta puede asentarse justo sobre una amígdala o sobre el tejido que está junto a ella.
Señales típicas de una afta:
- Forma redonda u ovalada
- Centro blanco o gris
- Borde rojo alrededor de la llaga
- Dolor al tragar
- Sin fiebre y sin tos
La faringitis estreptocócica, la amigdalitis y el herpes labial pueden causar dolor de garganta, pero suelen verse y sentirse de manera diferente.
| Señal | Cuadro probable |
|---|---|
| Llaga redonda u ovalada con centro blanco grisáceo y borde rojo; sin fiebre ni tos | Afta |
| Dolor de garganta repentino, fiebre, dolor al tragar, sin tos | Posible faringitis estreptocócica |
| Amígdalas rojas e inflamadas con o sin placas; dolor de garganta | Amigdalitis |
| Ampollas o llagas llenas de líquido, posiblemente con fiebre o dolores corporales | Herpes labial u otra infección viral |
Esta tabla es una guía, no un diagnóstico. Según las guías clínicas sobre faringitis estreptocócica, las úlceras orales son una de las características que hacen menos probable la infección estreptocócica, mientras que esta se asocia más a menudo con dolor de garganta repentino, fiebre y ausencia de tos. Pero los síntomas pueden superponerse, y solo un profesional clínico puede confirmar la infección estreptocócica con un hisopado si es necesario.
Las aftas no son contagiosas. El herpes labial es diferente: lo causa el virus del herpes simple y puede propagarse.
Por qué puede aparecer en la amígdala
La causa exacta no siempre está clara. Es probable que las aftas aparezcan cuando algo irrita el delicado revestimiento de la boca, especialmente si eres más sensible.
Los desencadenantes comunes incluyen:
- Morderse o rascarse accidentalmente la zona
- Alimentos ásperos o ácidos, como patatas fritas, frutos secos, cítricos o tomates
- Estrés y falta de sueño
- Una enfermedad viral reciente
- Niveles bajos de vitamina B12, hierro o folato
- Pasta de dientes que contiene lauril sulfato de sodio, o SLS
El SLS es un agente espumante presente en muchas pastas de dientes. En las personas que tienen aftas con frecuencia, puede irritar la mucosa de la boca. Una revisión sistemática de la pasta de dientes con SLS encontró que la pasta de dientes sin SLS redujo el número de aftas, cuánto duraban, con qué frecuencia reaparecían y cuánto dolor causaban.
Los niveles bajos de vitamina B12, folato o hierro también se relacionan con las aftas recurrentes, según un metaanálisis de deficiencias hematológicas.
Un afta no se puede transmitir a otra persona al besar ni al compartir vasos o utensilios.
Alivio rápido en casa
No puedes hacer que el afta desaparezca de la noche a la mañana, pero sí puedes hacer que sea mucho más fácil comer, beber y dormir. Estas opciones son seguras para la mayoría de las personas.
- Enjuague con agua salada: Mezcla aproximadamente media cucharadita de sal en una taza de agua tibia. Enjuaga suavemente y escupe. Úsalo varias veces al día.
- Enjuague con bicarbonato de sodio: Mezcla media cucharadita de bicarbonato de sodio en una taza de agua tibia y úsalo de la misma manera.
- Bebidas frías o hielo picado: El frío puede adormecer brevemente el afta. Bebe agua fría, chupa trocitos de hielo o deja que un líquido frío repose sobre la zona.
- Miel: Una capa fina de miel puede cubrir y calmar el afta. Algunas investigaciones sobre tratamientos tópicos para las aftas encontraron que la miel es útil. No le des miel a un niño menor de 1 año.
- Gel oral de venta libre: Los geles anestésicos hechos para las aftas bucales pueden aliviar brevemente el dolor. Sigue las instrucciones del envase y no tragues el gel.
- Paracetamol o ibuprofeno: Pueden reducir el dolor si son seguros para ti. Sigue la dosis de la etiqueta. Pregunta a un farmacéutico o a un médico si tienes dudas, especialmente si tomas otros medicamentos o tienes problemas de salud.
Los enjuagues de apoyo con solución salina o bicarbonato de sodio son pasos iniciales comunes para las aftas bucales, y algunos revisión de tratamientos clínicos los incluyen como opciones calmantes.
Lo que ayuda vs. lo que perjudica
Mientras la llaga sana, elige alimentos blandos, fríos y suaves, y bebe suficientes líquidos. Los alimentos picantes, salados, ácidos, crujientes o muy calientes pueden escocer e irritar la zona. El alcohol y el tabaco también pueden empeorar la sensación.
| Opciones calmantes | Cosas que se deben evitar |
|---|---|
| Alimentos blandos y fríos, como yogur, puré de manzana o sopa triturada | Alimentos picantes, salados, ácidos, crujientes o calientes |
| Suficientes líquidos | Alcohol y tabaco |
| Dejar que la llaga sane por sí sola | Hurgarla, apretarla o restregarla |
| Enjuagues suaves con agua salada o bicarbonato de sodio | Aspirina, peróxido de hidrógeno o alcohol fuerte aplicados directamente sobre la llaga |
No hurges ni aprietes una afta bucal. No es un grano. Hurgarla puede dañar el tejido, causar más dolor y retrasar la curación. También evita colocar aspirina, peróxido de hidrógeno o alcohol fuerte directamente sobre la llaga. Estos pueden quemar o irritar el tejido y empeorar las cosas.
Cronología de la curación y señales de alarma
La mayoría de las aftas bucales siguen un curso predecible. El dolor suele mejorar en unos pocos días, y la llaga sana en 1 a 2 semanas. Es posible que aún sientas alguna molestia al tragar durante ese tiempo.
La mayoría de los dolores de garganta agudos y los síntomas relacionados son autolimitados cuando no hay señales de alarma, según las guías clínicas sobre el dolor de garganta. Pero algunos signos necesitan una revisión profesional.
Consulta a un médico o dentista cuanto antes si tienes:
- Una llaga que dura más de 2 semanas
- Hinchazón que aumenta o se extiende
- Fiebre o sarpullido
- Graves problemas para tragar
- Problemas para respirar
- Babeo porque no puedes tragar
- Hinchazón en solo una amígdala
- Dolor que sigue empeorando a pesar de los cuidados en casa
La dificultad grave para respirar o tragar requiere atención de emergencia.
Cómo prevenir el siguiente
Un diario sencillo de desencadenantes puede ayudar. Cuando aparezca una llaga, anota qué comiste, cómo dormiste, tu nivel de estrés, cualquier enfermedad reciente y tu pasta de dientes. Esto puede mostrar patrones.
Pasos de prevención:
- Prueba una pasta de dientes sin SLS si te salen llagas con frecuencia. Esto puede reducir el número y la duración de los brotes, según investigaciones sobre el SLS y las aftas bucales.
- Protege tu sueño y usa hábitos de manejo del estrés que se adapten a tu vida.
- Come una dieta variada con fuentes de vitamina B12, folato y hierro.
- Si las llagas reaparecen con frecuencia, pregunta a un médico o dentista sobre análisis de sangre para vitamina B12, folato, hierro o niveles relacionados. Estas deficiencias están relacionadas con las aftas bucales recurrentes, según un metaanálisis.
- Consulta a un dentista o médico si tienes llagas frecuentes o una llaga que no sigue el patrón habitual.
La mayoría de las aftas bucales en las amígdalas son temporales y no necesitan tratamiento especial más allá de cuidados para el alivio. Pero si la llaga sigue reapareciendo o no se cura, un clínico puede ayudar.
Este artículo ha sido revisado por un profesional de la salud bucal para garantizar su exactitud. Su objetivo es proporcionar información educativa general y no debe utilizarse como sustituto de asesoramiento médico, diagnóstico o tratamiento personalizados. Si tiene preguntas o inquietudes sobre su salud bucal, consulte a un dentista, médico u otro profesional de la salud cualificado.































